Cuánto cuesta la música en un local, de verdad
Licencias, canon de gestión colectiva y cómo evitar pagar dos veces por lo mismo.

Poner música en un local parece simple: una cuenta de streaming, un parlante y listo. Pero en cuanto la música suena en un espacio abierto al público, deja de ser un uso personal y pasa a ser una ejecución pública. Y la ejecución pública tiene reglas, y un costo.
Lo que casi nadie ve en la factura
Las plataformas de streaming para uso personal no autorizan la reproducción en comercios. Usarlas en un local deja a la marca expuesta a reclamos e inspecciones. Para sonar en regla, un comercio suele pagar por dos lados:
- 01El servicio de música: la plataforma, el equipo y la programación.
- 02El canon de gestión colectiva: lo que cobran las sociedades que representan a autores, intérpretes y productores.
El canon se calcula de forma distinta en cada país: por metros cuadrados, por tipo de negocio o por cantidad de parlantes. En una red de muchos locales, ese segundo pago crece con cada apertura, y muchas veces nadie lo tiene bien medido.
Por qué con Tónica no hay canon
Toda la música de Tónica es propia o está licenciada directo con sus titulares, sin pasar por sociedades de gestión colectiva. Así, la licencia de ejecución pública ya está incluida en el precio y no corresponde pagar canon aparte.
«Un solo pago cubre la música, la licencia y la programación de cada local.»
Cada unidad recibe un certificado de exención, listo para mostrar en una inspección. Y como la licencia es global, vale igual en cada país donde opere la marca.
Cómo hacer la cuenta
- 01Suma lo que pagas hoy por el servicio de música en cada local.
- 02Suma el canon anual de cada local, según tu país y tu rubro.
- 03Compara ese total con el precio de Tónica, que ya incluye las licencias.
En la página de Precios puedes calcular al instante cuánto te saldría Tónica para tu red, sin dejar tus datos.